24 de octubre de 2013

ME MEO EN EL COEFICIENTE INTELECTUAL



El otro día me lo pasé genial y aprendí muchísimo!!!

Una asociación de altos cargos empresariales de Barcelona contactó conmigo para ver si era posible acudir a sus oficinas e informarles sobre los cursos que imparto relacionados con la resolución de "problemas sentimentales". Pues bien, yo accedí y terminamos reunidos en
una de las salas de sus preciosas instalaciones y pudimos hablar sobre el curso. Allí había unos 30 hombres y mujeres a cada cual con más experiencia empresarial, a cada cual con más proyectos internacionales en sus agendas, a cada cual con más formación académica, a cada cual con más carreras universitarias, postgrados, idiomas, etc, etc, etc... ¡a cada cual con más Coeficiente Intelectual!.

Me comentaron que tenían un "problemilla" y éste era que en los últimos meses "daba la casualidad" que se habían separado/divorciado/tenido problemas de pareja casi un 70% del total de los asociados... y esto les estaba "pasando factura" y comenzaba a ser un "gran problema".

Aquellas palabras que me estaba transmitiendo el presidente de la asociación no hicieron más que "requeteconfirmar" una de mis teorías:

"Puedes ser ingeniero espacial, físico nuclear, especialista en cualquier ciencia pura, astronauta, economista... saber media docena de idiomas, tener casi 1.000 mil personas a tu cargo, ser responsable de proyectos de miles de millones de euros o tener un coeficiente intelectual de 160... que si te "deja" tu novia o tu novio... ¡te jodes!!!"

Aquello era una prueba más que tenía ante mí. Señores y señoras ejecutivos y ejecutivas, con una formación y experiencia envidiable, con sueldos astronómicos, con grandes proyectos a su cargo... y viendo peligrar sus negocios por "simples" problemas sentimentales.


¿Sabes lo que te digo? ¡Que me meo en el Coeficiente Intelectual!


Por desgracia durante las últimas décadas hemos asistido a una educación, formación y planes de enseñanza en los que se tenía muy muy presente dicho coeficiente dando de lado a otras habilidades, destrezas y aptitudes que no tenían que ver con el almacenamiento de datos, acopio de información y pensamiento lógico-matemático... olvidándonos de uno de los "ingredientes" principales del ser humano... ¡las Emociones!.

De esta manera hemos ido "cosechando" generaciones incapaces de gestionar emociones, ignorando la inteligencia emocional, el autoconocimiento, el respeto por la diversidad, la empatía, la asertividad, la consciencia, el autocontrol... y otras cualidades necesarias para una vida plena, completa y feliz.

Hemos suspirado por un coeficiente intelectual parecido al del Señor Albert Einstein, hemos empleado años y años en conseguir un título a base de repetir letra por letra lo que ponía en un libro de conceptos desfasados, hemos subido a los altares el método empírico-científico... y nos hemos olvidado de las fórmulas que rigen la risa, de las ecuaciones en las que se basan los abrazos, de los coeficientes de la diversión, de los algoritmos de la ilusión y de las matemáticas del Amor... ¡y así nos va!.

Si antes estaba "casi" seguro... ahora lo estoy del todo... y ¿sabes lo que te digo?

¡Que me meo en el Coeficiente Intelectual!





5 comentarios:

  1. Me meoooo, me meoooo yo también en el coeficiente intelectual. Muuuyyy bueno pedro, te superas cada día. gracias por cada entrada que nos regalas. un beso muy muy fuerte desde Tenerife.

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda la razón Pedro...¡¡¡ yo también me meo en el coeficiente intelectual!!!! Nos hemos olvidado por el camino de lo que son las emociones, los pequeños detalles y hasta de nosotros mismos.
    Gracias por todo lo que nos comentas y aportas. Sigue así. Un abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno tu nuevo artículo, cuenta con una fan más.

    ResponderEliminar
  4. Me encanta y totalmente de acuerdo contigo ^_^

    ResponderEliminar