8 de julio de 2013

NO ME CUENTES TUS PROBLEMAS... ¡ESCRÍBEMELOS!



Todos podemos experimentar en nuestras vidas algún suceso desagradable o traumático: pérdidas de seres queridos, rupturas sentimentales, ruinas económicas...

Seguro que en más de una ocasión has podido escuchar eso de que
"un problema compartido es menos problema", o que "es bueno contarle tus penas a alguien". Además de una creencia popular bastante extendida, éste ha sido también el punto de vista de muchos tipos de psicoterapia para ayudar a liberar emociones negativas y pasar página.

¿Quién no le ha pedido a alguien alguna vez que le cuente sus problemas con la sana intención de que descarga su dolor? Pero, ¿y si no fuese tan efectivo como pensamos?

Hace unos años los investigadores Emmanuelle Zech y Bernard Rime, llevaron a cabo un estudio en el que pidieron a un grupo de personas hablar sobre la peor situación que hubiesen pasado en su vida y a otro grupo sobre cualquier otro tema sin importancia emocional alguna.

Tras estas charlas, se realizó un cuestionario a ambos grupos con la intención de ver si "hablar sobre los problemas" había sido efectivo para "descargar el dolor" y sentirse mejor.

Seguro que estás pensando ahora mismo que el grupo que "habló sobre sus problemas" sanó su dolor..., ¡pues no!. Los datos obtenidos del estudio mostraron que la charla sobre los problemas no había tenido ningún impacto significativo en el bienestar de las personas que lo habían hecho. Las personas "creían" que haber hablado de sus problemas les había servido de "ayuda", pero los cuestionarios reflejaban que no.

No te voy a decir que hablar sobre tus problemas no es bueno..., ¡ni bueno ni malo! Pero, basándome en este estudio, quiero proponerte otra forma "más efectiva" de aliviar tu dolor. ¿Sabes cuál es? Pues que no cuentes tus problemas... ¡sino que los escribas!

Desde un punto de vista psicológico, hablar y escribir son dos procesos distintos que implican a distintas partes de tu cerebro. En ocasiones hablar puede resultar un ejercicio desorganizado, desestructurado, confuso y un tanto caótico... ¡imagínate si encima estás todavía consternado por el problema!

Por otro lado, el hecho de escribir requiere un orden, una estructura, un enfoque determinado, un argumento, un sentido... además de implicar ciertas partes del cerebro que ayudarán a encontrar una posible solución.

Existen numerosos estudios que demuestran que la "escritura emocional" mejora considerablemente el bienestar psicológico y físico, aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo. Un diario en el que escribir cómo te sientes o unos pocos minutos plasmando en una hoja tus sentimientos pueden ser fantásticas herramientas para reducir tu estrés, aliviar tu dolor y aumentar tu bienestar.

Sé perfectamente que en medio de una crisis sentimental no se suele tener la "cabeza en su sitio", que un divorcio puede dejarte K.O física e intelectualmente, que un "mal de amores" puede hacer que estés ausente todo el día..., pero ¿quieres que te proponga una cosa?.

Ya sabemos que hablar sobre un problema no es todo lo efectivo que creíamos, así es que mejor dedícale algo de tiempo a escribirlo... y si te ayuda saber que le estás contando tu historia a alguien me ofrezco para que "me lo escribas a mí"..., ¡Sí, tal como lo oyes!. En ocasiones, por desgracia, no tenemos nadie a quien hacerle llegar cómo nos sentimos, cómo nos encontramos, cómo nos está afectando algo, o creemos que nadie va a poder entendernos... ¡Yo me ofrezco a estar al otro lado!.


  • Si una noche estás harta de todo y no tienes a quien decírselo... ¡escríbemelo a mí!
  • Si crees que nadie entiende por lo que estás pasando... ¡escríbemelo a mí!
  • Si estás realmente "jodida" en uno de esos días en los que es mejor no haberse levantado... ¡escríbemelo a mí!


Vamos a hacer una cosa..., te voy a dejar un correo electrónico para que lo hagas, si así lo quieres y lo necesitas algún día (considéralo como un desahogo terapéutico on line) y te voy a dar un par de indicaciones sobre cómo hacerlo, ok?


Correo electrónico de envío:

elblogdepedroalarcon@gmail.com

Indicaciones:

  • En primer lugar quiero que sepas que NO tienes que poner tu nombre ni apellidos, ni dirección, ni ningún dato en el email... No hace falta para nada que te identifiques, puede ser perfectamente un email "anónimo", hasta puedes abrirte una cuenta de correo falsa para estar más tranquila.
  • El mensaje que envíes es para que "sueltes" en un momento determinado, para que "escribas" tus problemas y de esta forma "descargar" tu dolor, para beneficiarte de la "escritura emocional"... pero NO para que yo lo responda. Esto quiero que quede muy claro... el beneficio de este ejercicio es hacerlo, escribir lo que te ocurre, pero yo no voy a responder los mensajes. Estoy seguro de que entiendes que no puedo hacer de este ejercicio un consultorio donde responder dudas sentimentales.
  • Quiero que veas el enviar el email como una especie de mensaje que mandas al infinito, es decir, como algo que lanzas al vacío en un momento "chungo y jodido" de tu vida. ¿Qué significa esto? Que nadie te va a juzgar por lo que escribas, que nadie se va a fijar si tiene faltas de ortografía o no, que nadie se va a fijar si está bien o mal escrito, que nadie se va a fijar si lo escribes en español o en japonés, que nadie va a juzgar cómo has actuado o estás actuando..., que nadie se va a fijar si en él dices "palabrotas" o "te cagas en la madre que parió a alguna persona"... ¡no va de eso este ejercicio, sino de que tengas a alguien a quien "escribir tu problema"! (Evidentemente, sobra decir que no voy a hacer absolutamente nada con tu eMail, ni publicarlo, ni enseñarlo, ni nada de nada... así que tranquila!).
  • Este ejercicio es para que pases por el filtro de tu cabeza tu problema, para que lo plasmes por escrito, para que te beneficies de su eficacia, para que no estés "sola"... y para que sepas que hay al otro lado alguien a quien le puedes contar cómo te encuentras y lo que sientes en un momento complicado... ¡aunque no conozcas a la otra persona ni te vaya a responder!


Puedo parecer un pesado repitiéndolo, pero... este ejercicio es para que te beneficies del propio hecho de hacerlo (redactarlo y mandarlo es lo que te va a ayudar)..., no para montar un consultorio de preguntas y respuestas sentimentales, espero que lo entiendas...


Ahora sí que te puedo decir eso de... 
"No me cuentes tus problemas... ¡escríbemelos!".


Si crees que hay alguna persona a la que puedas ayudar con esta información no dudes en compartir esta entrada. ¡Y recuerda que cada "Me gusta" cuenta para ayudar a que llegue a cuanta más gente mejor!


Muchas gracias, mahalo nui loa!!!


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