3 de julio de 2013

¿ERES UNA PRINCESITA Y TU PRÍNCIPE TE HA SALIDO "RANA"?



"...entonces el príncipe la salvo de todo peligro,
la llevó a su castillo y se casó con ella.
Fin!!!"

Hoy quiero hablarte de un aspecto de nuestra educación y nuestra programación social que puede ser que, sin tu saberlo, esté "afectando" a tu manera de ver ciertas cosas y a la configuración de tu realidad: las princesas de los cuentos.

Te sorprendería saber cuánto influye en
tus relaciones lo que ves en la televisión, en las películas o lees en los libros y cuentos. Toda esta información va configurando "ladrillo a ladrillo" el castillo de los sueños de cualquier princesa en busca de su "final feliz".

Pero, ¿y si las actitudes de ese grupo de princesitas de cuento te estuviesen "perjudicando" de alguna manera?, ¿y si esa "comodidad" de que el príncipe sea el 100% responsable de su felicidad te estuviese confundiendo?...


¿Te has preguntado alguna vez qué pasó al día siguiente de la boda?,
¿le saldría el príncipe "rana" a la princesa?

¿Hay alguna segunda parte contando cómo fue su día a día?, , ¿y si la princesa no era consciente de que ningún príncipe azul la podía hacer feliz "para siempre" y que era ella la auténtica fuente responsable de su felicidad?

Soy un enamorado de los "finales felices" y de los "para siempre"..., pero no basados en poner el 100 % de la felicidad en manos de otra persona que no seas tu mismo. Eso es entregar mucho poder,... además de una falta de responsabilidad "encubierta" al no tomar las riendas de tu propia felicidad.

Esta creo que es una de las actitudes que "transmiten" algunos cuentos..., no me extraña que luego salgan los príncipes y princesas "rana".

A lo mejor la princesita pensó en algún momento... "Bueno, ya que me ha dado el beso que me ha despertado, ha matado al dragón y se ha cargado a la malvada madrastra..., pues que se cuide ahora para el resto de los días de mi completa felicidad y yo no muevo un dedo..."

Siempre es más fácil "dejarlo todo" en manos de otra persona para que nos haga feliz antes que hacernos responsables nosotros mismos de nuestra propia felicidad. El único que puede fallar el penalty es quien lo tira. Pero, ¿cuál es el coste?, ¿y si la otra persona no "habla tu mismo idioma emocional"?, ¿y si no "entiende" tus necesidades?...

¿Salen los príncipes "rana"... 
o es que es una "irresponsabilidad" cargar a alguien 
con el 100% de nuestra felicidad?

¿Has pensado alguna vez en la gran responsabilidad del pobre "príncipe-rana" al cargar con el 100% de la felicidad de la princesa?, ¿se habrá guardado la princesa algo de responsabilidad para ella misma?

Todo este "cuento chino" no es para que no busques a tu príncipe, no es para que no vivas tu cuento... sino para que te des cuenta de si has entregado el 100% del control de tu felicidad a otra persona y de lo que ello puede suponer en un futuro.

¿Esperas a que venga un príncipe y te haga feliz... o quieres compartir el 100% de tu felicidad con el príncipe que tú decidas?


Elijas lo que elijas... ¡que seas feliz y que comas perdiz!


La felicidad eres TÚ... con o sin príncipe!!!


4 comentarios:

  1. Gratificante y muy certero.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te haya gustado, nos vemos por aquí!

      Eliminar
  2. Super Interesante me hizo reflexionar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro, y espero que esas reflexiones teclleven donde quieres estar!

      Eliminar