20 de junio de 2013

EJERCICIO: EFECTO PINOCHO



Como el mundo de la literatura es rico en metáforas y ejemplos de cambios espectaculares, vamos a utilizar ahora a un héroe de cuento que al final también consiguió lo que se propuso y terminó viviendo la vida que él quería: PINOCHO.

En las aventuras que le suceden a Pinocho hasta convertirse en un niño de carne y hueso hay un pasaje muy curioso en el que
éste se va a una isla en la que había un parque de atracciones donde los niños podían hacer lo que quisieran. El pequeño Pinocho, dejándose llevar por los comportamientos de los demás niños comenzó a fumar, a tirar piedras, a hacer ruido por las calles, a romper cosas..., en definitiva, se comportó como un burro, ¡y casi terminó convirtiéndose en uno!, curioso ¿no?

Pues eso es precisamente lo que quiero que hagas. ¿Comportarte como un burro? ¡NO! ¿Comportarte como aquello que quieres ser hasta que lo consigas? ¡CORRECTO!

Recuerda que, más adelante en el cuento, Pinocho demostró ser muy valiente al arriesgar su vida para salvar a su padre de las entrañas de la ballena Monstruo y tras ello el hada Azul decidió convertirlo en un niño de verdad. Es decir, ¡se comportó como una persona y acabó por convertirse en una persona!

¿Cuál es entonces mi propuesta? 
¡¡¡Que te comportes como la persona que te gustaría ser!!!.

Alguien que estuviese completamente comprometido con sus sueños, con su vida “ideal”, con sus ganas de superar su crisis sentimental... ¿cómo crees que andaría?, ¿qué gestos haría?, ¿qué tipo de pensamientos tendría?, ¿cómo se expresaría?, ¿cómo crees que se organizaría?, ¿qué tipo de actividades realizaría?, ¿qué tipo de diálogo interno crees que mantendría consigo mismo?, ¿cómo hablaría con los demás?, ¿qué creencias tendría acerca de la posibilidad de hacer sus objetivos realidad?...

Sonríe, siéntate con la espalda recta, levanta la cabeza, camina con seguridad, mantente relajado, balancea más los brazos al andar, haz gestos más expresivos con las manos mientras hablas, utiliza un vocabulario más positivo y emocional, da la mano con más firmeza... ¡haz lo que tú creas que haría una persona que ya hubiera logrado sus objetivos, una persona que estuviese viviendo su nueva vida!

Toma nota de todo esto y compórtate de la misma manera. Imítalo a cada momento. Repítelo, repítelo y repítelo hasta que logres hacerlo. Interpreta como si fueses un actor. Al principio tal vez te sientas ridícula o falsa, pero poco a poco te irás transformando.

¡Esto no es un cuento chino (ni italiano)! Estudios de psicología propioceptiva señalan que si te comportas de una determinada manera es posible generar las emociones en relación con ese comportamiento. Es decir, que comportándote como alguien que se siente seguro de lo que hace acabarás siendo alguien seguro de lo que hace y de las decisiones que toma.

¡Atrévete a ser quien de verdad eres!

Así es que manos a la obra... ¿Cuántas personas en el mundo conoces que han superado sus problemas?, ¿cuántas crees que disfrutan de su nueva vida ? Haz una lista con ellos y ve haciéndola cada vez más grande. Si no conoces a nadie busca casos de éxitos por internet, busca historias de amor con el final feliz que te gustaría tener... Anota en tu lista aquellas personas o personajes de película o libros que disfrutan con su nueva vida, que han superado sus adversidades...

Cuando tengas la lista medio hecha observa cómo se mueven, cómo crees que piensan, qué crees que se dicen a si mismos para motivarse, qué actitud tiene en su día a día, cómo caminas, cómo hablas...

La palabra clave en un principio es: Fingir..., así es que finge todos esos movimientos, comportamientos y actitudes. Cuando camines hazlo de la misma manera, adopta su actitud, piensa en positivo como ellos..., !ese es el auténtico Efecto Pinocho!!!

¿Preparado para modelar el comportamiento que te llevará hacia tu objetivo?

¡Tú puedes!




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