3 de marzo de 2013

LO QUE LOS EXPERTOS NO TE DIRÁN SOBRE TU CRISIS SENTIMENTAL



Aunque en principio afrontar un divorcio, una separación, infidelidades, un "me quiere – no me quiere", un "mal de amores", una ruptura, dudas amorosas o desamores... pueda ser una de las situaciones más complicadas en la vida, es posible que a la larga se convierta en "lo mejor que te ha pasado", en algo que te ha "abierto los ojos", que ha sacado lo mejor de ti, que te ha hecho madurar... 

Hoy voy a hablarte de una de las peores cosas que te puede pasar al vivir una crisis sentimental:
¡que te ayuden!.

Tal como oyes, puede sonarte un tanto "extraño" pero, por favor, déjame que me explique un poco más...

Imagínate que te acabas de divorciar, que de un día para otro te ha dejado tu pareja, que "el hombre de tu vida" se ha casado con otra, que te han puesto los "cuernos"... o cualquier otra situación que trastoque tu vida, que te haga perder el sueño y te secuestre la razón.

Como es lógico, ahora hay un problema y una situación que antes no estaba en tu vida. También como es lógico, tu día a día ha cambiado. Ahora quizás tengas que hacerte cargo tú misma de tus hijos, vivir sola, cambiarte de domicilio, empezar a buscar trabajo... o cualquier otro cambio.

Tu situación actual es diferente a la de antes, ya no es como ayer, te han podido hacer daño, te han podido mentir, te han podido traicionar, te han podido echar las culpas... y todo eso, como personas humanas que somos, ha podido causarte tristeza, hacerte sentir culpable, haberte subestimado...

Sucede entonces que las personas de tu alrededor se enteran de tu nueva situación. Tus familiares, amigos, vecinos, asociaciones... se hacen eco de tu situación, del mal momento que estás pasando, y como personas humanas que son te ofrecen con su mejor interés su ayuda, su comprensión, su oído y su "palmadita" en la espalda...

Ahora de alguna manera te has convertido en alguien "especial", alguien con un problema, alguien que lo está pasando mal... y es posible que quienes te rodean se vuelquen contigo. Es probable que te presten parte de su tiempo, que te ofrezcan su dinero, su casa, su atención, su cariño, su abrazos, su comprensión, su dedicación exclusiva, un lugar en sus vidas, su paciencia...

Todo eso está muy bien porque hay momentos en la vida en los que es más que necesario. Todo eso está muy bien si te ayuda retomar el control de tu existencia y seguir hacia delante con más fuerza si cabe. Todo eso está muy bien si te hace recuperar la energía para volver a ser una persona autónoma e independiente... pero, como no sea así ¡estás perdida!. Como no sea así, es posible que te conviertas en una "víctima", en una "pobre de mí".

Seamos sinceros aunque nos duela un poco, a todos nos ha pasado alguna vez en la vida que hemos tenido un problema y nos han cuidado, nos han mimado, nos han tendido una mano, nos han prestado atención en exclusiva, nos ha acogido un grupo de personas con nuestro mismo "problema", hemos llorado con ellos, nos hemos contado las penas... ¡y hemos terminado teniendo ciertas "ventajas" que antes de nuestro problema no teníamos!.

Seamos conscientes o no, el ser humano es un ser social que busca atención, reconocimiento y cariño..., y si ve que puede conseguirlo con el papel de "víctima", con el disfraz de "pobre de mí", con el comentario de "ayy, que penita que doy"... ¡es posible que se quede con esa etiqueta el resto de su vida!.

Si ve que tener su "problema", o su "crisis sentimental" le produce "ganancias", o le convierte en alguien "especial"... ¡es posible que se vea compensado y no quiera buscar soluciones a su problema!, ¡para qué si recibe más cariño y atención ahora!. Esto en psicología se denomina "ganancias secundarias".

Podemos negarlo, puede que nos duela admitirlo, puede que digas que no así... ¡ojo, no estoy diciendo que sea tu caso!...pero muchas personas obtienen "beneficio" de determinados problemas.

Trabajé con una chica de 25 años que al separarse de su pareja volvió a casa de sus padres tras un año de matrimonio. ¡Pobrecita! - decían sus padres. ¡Qué mala suerte había tenido en la vida con ese matrimonio!. La "niña" había vuelto a casa, la "niña" estaba triste..., la "niña" se convirtió en el "centro del universo" para sus padres, abuelos, hermanos y amigos. A la "niña" le llevaba su madre el desayuno a la cama todos los días, la "niña" no fregaba un plato porque la pobre se había separado de su pareja, a la "niña" le compraron un wolkswagen precioso y le pagaron unas vacaciones en República Dominicana de casi dos semanas, la "niña" se levantaba el jueves por la mañana se iba de marcha y no aparecía hasta el domingo por la noche...

La madre, preocupada por la situación de su hija, pidió cita en mi consulta para tratar aquella "crisis sentimental" y envió a su hija. Una vez allí la chica me contó la situación y yo le propuse trabajar el daño emocional sufrido por la separación y comenzar a planear un nuevo futuro para volver a ser independiente, autónoma y retomar su vida...

No había yo terminado de informarla cuando pego una carcajada que me dejó boquiabierto: "Jajaja, si hombre!!! yo no quiero solucionar mi problema..., anda que no se está bien en casa de mis padres con mi madre llevándome el desayuno a la cama y todo el mundo pendiente de mí"

En ocasiones no hace falta que nos compren un coche, nos paguen unas vacaciones o nos lleven el desayuno a la cama para que nos "compense" tener un problema..., a veces con el simple hecho de sentirnos escuchados o atendidos puede hacer que vistamos el resto de nuestros días el incómodo traje de "víctima" o "pobre de mí"... ¡y es mucho lo que se puede perder en la vida por tan sólo unas migajas de atención!.

¿Qué opinas tú sobre este tema?

¿Conoces a algún "pobre de mí" que al que pueda serle útil esta información? Compártela si así lo deseas!!!

Muchas gracias, mahalo nui loa!!!

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